de Don Esteban Sarmiento dedicado ao Sr. Melchor Portocarrero, Vice-rey de Perú, 1703
Es una locura odiar a todas las rosas
porque una te pinchó.
Vizconde de Saint Exupery
La ausencia es un camino perdido en las tinieblas
que igual que el amor no lleva a ninguna parte.
El hueco de la voz se asimila al del humo
y vuela forzado en un éxodo de lágrimas.
La soledad se desploma sobre el mediodía
y aplasta cualquier arquitectura en el aire.
El recuerdo se inunda con soles de postales,
con estrellas falsas y con lunas melancólicas.
La memoria se llena de sierpes venenosas,
los párpados se hinchan de dolor como ababoles
y la sangre se infecta de tristeza y nostalgias.
Tu voz como un rescoldo, como un eco cansado
más allá de metáforas y de metafísicas.
La lágrima dialoga entre el agua y el fuego
con olas repetidas como remordimientos
Si miras al cielo verás caer plumas de ángel.
Si todos los versos hieren, el último mata
rápido como pólvora, raudo como un calambre.
La vida es un teatro de traición y cenizas:
un mar de látigos que no reniega de su furia.
No olvides nunca que somos lo que recordamos.
Los siglos pasados son las semillas del futuro:
versos viejos como banderas desflecadas,
virutas de vientos, sílabas y palabras.
(retirado de http://jricart.blogspot.pt/)